Inspección de sombrerete y conducto de chimenea después de la temporada de calefacción
Después de meses de uso intenso, el sombrerete, revestimiento y mampostería de la chimenea necesitan revisión primaveral. La acumulación de creosota y grietas crean riesgos de incendio y monóxido de carbono.
Por qué inspeccionar la chimenea en primavera
La mayoría piensa en la inspección de chimeneas como tarea de otoño. Pero la primavera, justo después de la temporada de calefacción, es mejor. La creosota es ácida — dejada en un conducto cálido y húmedo todo el verano, deteriora el mortero y corroe revestimientos metálicos. Una inspección de primavera permite limpiar antes del daño, y le da todo el verano para programar reparaciones a precios fuera de temporada.
Revisiones desde el suelo
- Sombrerete — Use binoculares. Busque mallas faltantes, óxido o desplazamiento.
- Corona — Grietas visibles en el mortero superior permiten la infiltración de agua.
- Mampostería exterior — Manchas blancas, juntas faltantes o ladrillos descascarados indican daño por humedad.
- Babetas — Babetas levantadas u oxidadas son causa común de filtraciones.
- Señales interiores — Abra el regulador y alumbre. Acumulación negra brillante = creosota etapa 2–3.
Etapas de creosota
- Etapa 1 — Hollín ligero. Limpieza: $150–$250.
- Etapa 2 — Escamas alquitranadas. Limpieza: $200–$350.
- Etapa 3 — Recubrimiento duro y brillante. Extremadamente inflamable. $300–$500+.
Cuándo llamar a un profesional
Deshollinador para limpieza anual ($150–$300). Especialista para inspección Nivel 2 con cámara ($250–$500). Techador para reparación de babetas ($200–$500). Albañil para reparación de corona ($150–$400) o rejunteo ($80–$150/m²).